Se estima que el proyecto esté preparado para la primera mitad de 2024 y que produzca más de 15 000 oportunidades laborales. Con una extensión de 3,56 millones de metros cuadrados, informa Ahram Online, la planta tendrá una capacidad de producción de 1 millón de toneladas anuales.
El nuevo complejo producirá polietileno, poliéster, polipropileno y combustible de caldera, entre otros. A través de esta planta, el país pretende satisfacer el aumento de la demanda interna, así como posicionarse como un hub energético para el resto de la región. Reducirá, de la misma forma, las importaciones y su posible dependencia del exterior, potenciando la soberanía energética del país, clave en el Plan Estratégico 2035 del Gobierno.
Según declaraciones publicadas por Egyp Today del ministro de Petróleo y Recursos Minerales, Tarek El-Molla, la intención de Egipto es potenciar la industria petroquímica. Se pretende así convertir el proyecto en un foco de atracción de esta industria en el país y de sectores complementarios hacia la zona del Mar Rojo. Se prevé que sea la planta más grande de este tipo en África y Oriente Medio.
El proyecto, además, está en línea con el desarrollo de la SCZone. A principio de año se contempló, por parte de la Autoridad de la Zona, la posible ampliación del puerto de Ain Sokhna, que incluye nuevos atracaderos y áreas logísticas, con un coste aproximado de 282 millones de dólares. Adicionalmente, la Zona se conectará con un tren de alta velocidad hacia en Mediterráneo. Todo ello con la intención de aumentar el intercambio comercial de mercancías entre el sur y el este de Asia.