País

Alemania

El sector agrícola alemán ocupa a algo más de medio millón de personas, aproximadamente un 1,2% de la población ocupada y genera alrededor del 0,9% del PIB. La Superficie Agrícola Útil (SAU) ha permanecido estable en los últimos años y está constituida por unas 16,6 millones de hectáreas (año 2022). La tierra cultivable está formada por 11,7 millones de hectáreas (año 2022). El número de explotaciones asciende a 258.700, de las que el 90% son familiares.

 

El principal cultivo es el cereal, que ocupa el 52% de la tierra cultivable (2022), destacando el trigo, el centeno y la cebada. Le siguen en importancia las plantas forrajeras (26%) y después los cultivos industriales (9,5%). Por volumen de producción también predominan los cereales y las plantas forrajeras, seguidas por las patatas.

La explotación agrícola tiene características diferentes según se trate de los antiguos o los nuevos Länder:

En los antiguos Länder predomina la explotación de pequeño tamaño – 26 hectáreas de promedio- aunque con tendencia a la concentración . El trabajo asalariado consiste sólo en el 47% de la ocupación total, siendo el resto empresarios individuales o familiares.

En los Länder de la antigua Alemania del Este, por el contrario, hay relativamente pocas explotaciones pero de mayor tamaño (242 hectáreas). Aquí el trabajo asalariado consiste en el 82% de la ocupación total.

De todos modos en todo el territorio nacional se está manifestando la misma tendencia hacia la concentración de las explotaciones, con su consiguiente disminución en número y aumento en superficie.

Alemania es el tercer país del mundo en importaciones y el cuarto en exportaciones agrícolas. En 2022 el grado de cobertura exterior fue del 79,5% con tendencia al alza y el déficit agrícola ascendió a 23.800 millones €.

Tras la última reforma de la PAC las ayudas recibidas por la agricultura alemana se situaron aproximadamente en los 3.870 millones de € en 2023.

Alemania es el primer productor de leche de la UE y el 5º del mundo. Destaca asimismo el volumen del ganado porcino, siendo el primer productor de carne porcina de la UE, con un 21% del total. En carne vacuna, Alemania es el segundo productor con un 14,5% del total.

El sector pesquero da trabajo a unas 40.000 personas y reviste especial importancia en las regiones marítimas del Mar del Norte y Mar Báltico. El total anual de capturas tuvo un valor aproximado de 189.000 toneladas en 2022. Sin embargo, la producción sólo da para cubrir el 16% del consumo doméstico. Algo más de la cuarta parte de las capturas consisten en arenques. Las siguientes especies por volumen son la caballa y la sardina. No obstante, por valor de ventas la especie más importante son los cangrejos, algo más de la quinta parte del total.

La minería alemana está especializada en el carbón y se concentra en dos variedades; la hulla, que se extrae en la cuenca del Ruhr, y el lignito, que se extrae asimismo en la cuenca del Ruhr y también en el centro y el este de Alemania.

Alemania es el primer productor mundial de lignito, con una extracción anual de 102 millones de toneladas (2022). El 91% de la producción se emplea en la generación de electricidad y de calefacción urbana.

 

2.1.2  Sector secundario

La industria emplea a unos 7,5 millones de personas, aproximadamente el 16,5% de toda la población ocupada (2022). Las características fundamentales son la elevada productividad y la fuerte orientación hacia los mercados exteriores.

En los primeros años 90 la aportación en valor añadido bruto del sector disminuyó, debido al importante desmantelamiento industrial operado en la antigua Alemania del Este tras la reunificación. Sin embargo, posteriormente se ha mantenido más o menos estable durante los últimos 30 años, siendo de 20,21% en 2021, menor de lo que era en 1994, pero superior a la media de la UE (16,3%), así como de otras grandes economías como Gran Bretaña Y Francia. Por otra parte, la contribución directa al PIB no capta toda la importancia de la industria para la economía alemana porque una parte de la cadena de valor se ha desplazado hacia servicios cercanos a la industria, para los que ésta constituye su principal demanda.

Aunque aproximadamente el 89% de las empresas son PYMES, dan empleo al 42% de la población ocupada en el sector y generan sólo el 29% de la facturación industrial total.

Por ramas de actividad la importancia principal corresponde a las más clásicas, como el automóvil, la química, maquinaria y metalurgia. En las tres primeras más del 60% de la facturación procede de la exportación (2022). Entre los sectores en ascenso destaca la biotecnología y el equipamiento de medio ambiente.

En los sectores del automóvil, maquinaria e industria química es donde se realiza el mayor gasto en I + D y también aquellos en que la balanza comercial arroja un superávit más elevado. La industria responde por el 85% de toda la investigación privada en I+D en Alemania.

El sector industrial en general y la energía en particular están muy condicionados en los últimos años por las necesidades de ahorro y la normativa medioambiental. En particular el aumento del coste energético a raíz de la guerra en Ucrania está perjudicando a la industria Alemania, especialmente a la energéticamente intensiva - metalúrgica, química, vidriera, papelera y cementera -, que tiene que competir con los costes de producción más bajos de otros páises. Es cierto, no obstante,  que a partir del 1 de julio de 2022 se ha suprimido la tasa de energías renovables, que repercutía al consumidor la prima pagada a los productores de dichas energías.  

En los últimos años se ha potenciado mucho, tanto desde el Gobierno, como desde la misma Industria el concepto de INDUSTRIE 4.0, relacionado con la aplicación de las tecnologías digitales y del Internet de las cosas a los procesos productivos y logísticos, de las que se promete un gran aumento de la productividad. Otro tanto cabe decir de la aplicación de la IA.  Ello no obstante la aún deficiente implantación de la red digital de fibra de vidrio, supone una rémora para la digitalización de la empresa alemana.  

2.1.3  Sector terciario

En los últimos años el sector servicios – sin contar la construcción - contabiliza alrededor de un 69% del PIB.

El aumento del sector servicios en su contribución al PIB ha tenido lugar principalmente por el aumento de empleo y recursos en el sector, mientras que en cambio el aumento de productividad ha sido siempre inferior al del sector productivo. Durante 2022, los servicios, incluída la construcción, dieron empleo al 81% de la población ocupada, correspondiente con unos 37 millones de personas, frente al 17% del sector industrial.

Por subsectores la evolución ha sido diferente. El subsector de servicios, financieros, que había aumentado considerablemente su peso dentro del total de los servicios, ha experimentado una fuerte reducción en los últimos años a consecuencia de la crisis financiera y actualmente  responde por el 3,81% del valor añadido bruto. La mayor aportación viene ahora del comercio, seguido casi a la par por el sector inmobiliario  y el de transporte y comunicaciones. La misma evolución se ha venido observando en cuanto a la creación de empleo.

La construcción en Alemania es un sector dual; existe una multitud de pequeñas empresas, con facturación inferior a 1.000 millones de euros y sólo cuatro grandes empresas, de facturación superior a 4.000 millones de euros, que son Hochtief, Strabag, Züblin y Goldbeck. De todos modos Hochtief, con una facturación de más de 21 millardos € , que es tres veces superior a la de la segunda empresa, es la constructora más importante con cierta diferencia, aunque gran parte de su facturación, el 96%, la realiza en el extranjero. Desde 2011 Hochtief pertenece a la española ACS. Las grandes empresas tienden a concentrarse en el sector de la gran obra pública donde dominan el mercado, y las empresas medianas o pequeñas están más presentes en la construcción residencial, industrial o comercial.

En 2023 la construcción supuso más del 6% del PIB, que refleja no sólo la expansión del sector residencial en los últimos años, sino también la caída de facturación de otros servicios, más afectados por la crisis de la COVID. Ello no obstante, el aumento de tipos de interés desde finales de 2022 ha enfríado notablemente el mercado inmobiliario, que ha encadenado varios trimestres de precios a la baja, por lo cual el sector de la construcción , especialmente el residencial , ha entrado en una crisis, que por ahora no es severa. 

El descenso en la aportación al PIB por el sector productivo y el correlativo ascenso en el segmento de los servicios a empresas lleva a la conclusión de que ha habido un trasvase de empleo de aquél a éstos, originado por el aumento de la subcontratación o outsourcing de terceros por parte de la industria.

Al igual que con la industria, el sector servicios se está viendo afectado por el impacto de la digitalización; en particular el sector de la distribución y el de los servicios financieros están experimentando una importante reestructuración, concretada en la quiebra o el declive de algunas empresas tradicionales y el ascenso de aquellas que mejor emplean las nuevas tecnologías para eliminar canales intermediarios y acceder directamente al cliente.  

La tasa interanual del índice de precios al consumo en agosto de 2024 fue de 1,9%, en clara tendencia descendente tras haber alcanzado valores superiores al 10% a finales de 2022. La causa principal reside en la caída del precio internacional de la energía, especialmente el gas, la amortiguación del efecto inicial de la guerra en Ucrania y el efecto base. La inflación subyacente tiene ahora un nivel superior, aunque también está en claro descenso, con un 2,9%. 

En julio de 2024, el índice de precios industriales volvió a ser negativo por decimocuarto mes consecutivo, con - 0,8%, también registrando una notable bajada tras haber alcanzado valores superiores al 30% a finales de 2022. . 

Para combatir la crisis el Gobierno alemán acordó mecanismos de control de la electricidad y el gas, que se iban a aplicar hasta finales de 2024, pero que debido a estrecheces presupuestarias han terminado en diciembre de 2023. Los precios máximos fijados eran, para la electricidad, de 40 cts/kwh. - hogares - y 13 cts/kwh - industria-. Para el gas son, respectivamente 12 cts/kwh. y 7 cts./kwh. 

Desde mediados de 2022 las primas a las energías renovables han pasado de financiarse vía  precios a vía presupuesto.Los sectores de red, en particular energía, ferrocarril, agua y correos se encuentran en régimen de monopolio u oligopolio, lo que dificulta la formación de precios de mercado competitivos. Existen otras figuras que distorsionan la formación de precios como numerosos impuestos sobre el consumo -alcohol, cerveza, lotería, seguros, etc.- 

La red de autopistas alemana ronda actualmente los 13.155 Kms (2023). El uso de las autopistas en Alemania ha sido hasta ahora gratuito para los automóviles de turismo. Alemania aprobó la implantación de una viñeta en 2016, pero a mediados de 2019 el Tribunal la UE declaró que era contraria a derecho comunitario por discriminar a los conductores no residentes frente a los residentes, por lo que la gratuidad persiste.   

Los vehículos de peso total autorizado superior a 7,5 toneladas están obligados a satisfacer un peaje en autopistas - LKW-Maut- y en carreteras federales. 

La longitud total de la red viaria es de casi 229.601 kms., de los que aproximadamente algo más de la quinta parte son autopistas y carreteras federales. Su mayor problema es el frecuente paso por las ciudades y pueblos en un país con tan alta densidad de población.

La velocidad en autopista, continúa sin limitación salvo, naturalmente, en los tramos señalizados. En las carreteras nacionales (Bundesstrassen), la velocidad máxima es de 100 Km/h. En las vías urbanas, el límite está en 50 Km/h, pero es muy frecuente verlo reducido a 30 Km/h en zonas residenciales. El límite de alcoholemia está en el 0,5 por mil.

La carretera es el medio más empleado para el transporte de mercancías; en 2022 se transportaron más de 3.643 millones de toneladas, el 79% del total. Le sigue a mucha distancia el ferrocarril con un 8,4% del total.

La red ferroviaria suma actualmente 39.773 kms., de los que aproximadamente 21.000 kms. están electrificados. La mitad del trazado dispone de dos ó más vías. Esto se traduce en una densidad de 106 kilómetros de vía por cada 1.000 km2, siendo la cuarta mayor densidad de la UE. Circulan a diario más de 630 trenes de largo recorrido, a intervalos de una hora, que enlazan más de 250 ciudades.

A la red anterior hay que añadir 3.273 kms. de metros y tranvías, así como 465 kms. de vías industriales, para un total de 42.204 kms.

Existen 2.391 kilómetros de línea de alta velocidad en Alemania, un 5,7% del total. El tren InterCityExpress (ICE), designa a los trenes de alta velocidad. Estos trenes fueron desarrollados a partir del año 1985 por Siemens. La tres primeras generaciones comenzaron a circular en los años 1990, 1996 y 2000 respectivamente. Las dos primeras ICE 1 e ICE 2  alcanzan una velocidad máxima de 280 km/h, el ICE 3 hasta 330 kms./h. La cuarta generación entró en funcionamiento en diciembre de 2017 y su velocidad máxima es de 280 kms./h. En total se espera que haya hasta 300 trenes de este nuevo modelo. 

Actualmente las líneas de alta velocidad enlazan entre si a las principales ciudades alemanas, como Munich, Hamburgo, Berlín, Frankfurt, Colonia y Hannover.

El precio medio por km. es de aproximadamente 0,13 Euros en segunda clase y 0,2 Euros en primera. En los trenes de largo recorrido hay que abonar, además, un suplemento fijo de 3 Euros. Un billete individual de ida a vuelta entre Berlín y Munich (585 kms.) cuesta entre 230€ y 270 €. Estas son las tarifas normales, pero hay modalidades de abonos reducidos para viajeros habituales, familias y grupos, que permiten reducir los precios a una banda entre 60 y 90 euros. El mismo trayecto en avión cuesta entre 130 y 160 euros. Entre otros servicios que presta el ferrocarril, es interesante citar el de paquetería exprés, que garantiza la entrega en cualquier punto del país en la mañana siguiente al día del despacho. Los ferrocarriles transportaron un total de 386 millones de toneladas en mercancías durante 2022.

Los puertos marítimos canalizaron un tráfico de mercancías total de 275 millones de toneladas en 2022, de los que el 99% es tráfico de comercio exterior. Los puertos principales son Hamburgo, Bremen-Bremerhaven, Wilhelmshaven,  Rostock y Lübeck. Por Hamburgo pasaron 125 millones de toneladas.

Es también muy importante el tráfico interior y con el exterior por vía fluvial (ríos y canales), que se extiende por 7.237 Km navegables. El volumen de tráfico de mercancías por esta vía alcanzó los 188 millones toneladas, de las que el 70% corresponden a operaciones de comercio exterior. Destaca la vía del Rin, que comunica Basilea con Rotterdam a través de algunas de las principales zonas económicas alemanas. El puerto fluvial más importante es el de Duisburgo.

Alemania cuenta con 25 aeropuertos, que han sido utilizados en 2023 por  unos 98,5 millones de pasajes - contando ida y vuelta -. La carga de mercancías transportada, incluyendo el correo postal, ascendió a unos 5,4 millones de toneladas. El aeropuerto más importante de Alemania y probablemente también de Europa es el de Frankfurt, por donde han pasado en 2023 casi 29,7 millones de pasajeros y 1,9 millones de toneladas en mercancías. Se encuentra además en un proceso de ampliación. Le siguen en importancia Munich, Düsseldorf y Berlín, aunque Leipzig es el segundo aeropuerto más importante en transporte de mercancías con 1,4 millones de toneladas. Las cifras de pasajeros siguen siendo muy inferiores a las de la época Prepandemia. 

Se ha observado que diversos aeropuertos alemanes tienen problemas de viabilidad económica, especialmente los pequeños y medianos; varios de ellos sobreviven gracias a las subvenciones y cuatro de ellos, en Lübeck, Zweibrücken, Parchim y Paderborn-Lippstadt, ya se han declarado en quiebra, lo que indica obviamente un exceso de capacidad.

Al igual que la mayor parte de los países desarrollados, el suministro energético de Alemania es altamente dependiente de los combustibles fósiles. Las energías renovables por el momento aportan únicamente el 19,6% de la energía primaria consumida por el país (2023), aunque este porcentaje está aumentando y el Gobierno alemán tiene como objetivo que las energías renovables sean la fuente energética principal. El suministro de combustibles fósiles ha quedado gravemente comprometido con con la guerra en Ucrania y las sanciones a Rusia, que hasta ahora era el principal suministrador de gas, por lo cual se está recurriendo a proveedores alternativos, como Noruega o Bélgica, y al gas líquido, procedente de Quatar y  de EEUU, pero para eso hay que crear una infraestructura de regasificación, que por el momento se limita  a unas pocas regasificadoras flotantes. 

En la generación eléctrica bruta las energías renovables fueron en 2022 en la principal fuente con el 44% del total. Le sigue el carbón en sus dos vertientes de hulla y lignito, con el 31,3% del total.  El gas y la energía nuclear aportan un 13,8% y un 6% respectivamente. 

En abril de 2023 se han desconectado definitivamente las tres centrales nucleares que aun estaban en funcionamiento. Para sustituir el hueco dejado por la energía nuclear en la generación se confía en aprovechar la potencia de los campos eólicos offshore en el Mar del Norte. El concepto de ENERGIEWENDE o Transición Energética ha supuesto un cambio en el modelo energético propiciado por el Gobierno alemán, en el que habrá una disminución significativa de la utilización de los combustibles fósiles y de la energía nuclear, en favor de las energías renovables, con especial preponderancia de la energía eólica y de la solar. Una de las consecuencias más palpables de la transición energética ha sido la disminución del precio al por mayor - pero no al por menor - del kilowatio que ha vuelto las centrales térmicas de carbón y gas poco o nada rentables. Las dos principales empresas energéticas del país, Eon y RWE, cuyo modelo de generación estaba basado fundamentalmente en combustibles fósiles y nucleares, han tenido que reestructurarse totalmente, orientándose la primera hacia la distribución y comercialización y la segunda hacia la generación con energías renovables. 

En 2019 se añadió a ello el plan de descarbonización de la economía alemana, consistente en desactivar toda la generación eléctrica basada en el carbón para el año 2030, y si no es`posible, en 2038 como muy tarde. A tal efecto ya se han decretado las indemnizaciones a las empresas, así como ayudas estructurales para las regiones afectadas por el cierre de centrales y minas. La guerra en Ucrania no obstante, ha forzado la reactivación temporal de varias centrales que ya habían entrado en reserva. 

La población empleada, según datos de la Agencia Federal de Estadística (DESTATIS) ascendió, en el año 2023, a 45,79 millones de personas, de las cuales 42,1 millones son empleados por cuenta ajena y 3,9 millones son autónomos

En agosto de 2024 la tasa de paro ha sido el 6,1%. En agosto de 2023 la tasa había sido del 5,8%. El número de parados a finales de agosto de 2024 ha sido de 2,87 millones. 

La tasa de desempleo juvenil - hasta 25 años de edad - fue en Alemania del 5,6 en 2023, la más baja de la UE - datos Eurostat-.

La legislación relativa a la negociación colectiva es ya bastante antigua, data de 1949, cuando la Constitución Alemana definió la negociación colectiva como un derecho de las asociaciones representativas de trabajadores y empleadores, en que el estado por norma general no debería intervenir. La Ley de Negociación Colectiva, TVG, Tarifvertraggesetz – fue promulgada en ese mismo año y no ha experimentado grandes modificaciones desde entonces.

Los convenios colectivos pueden ser de carácter sectorial, geográfico o una combinación de ambos. También es perfectamente posible que una empresa individual tenga su propio convenio – Volkswagen sería el ejemplo más notorio -.

En principio los convenios colectivos obligan únicamente a los trabajadores y empresarios representados en ellos. Sin embargo cabe la posibilidad de que el Ministerio de Trabajo declare por decreto, que un convenio sea de aplicación general a todo un sectorAllgemeinverbindlichkeitserklärung - siempre que se den dos condiciones:

  • Que en dicho convenio estuvieran representados aquellas empresas, que tuviesen empleada al menos a la mitad de los trabajadores ocupados en el marco de aplicación del convenio.
  • Que la generalización del convenio se justifique por razones de interés público.

Aunque el marco legal de la negociación colectiva ha permanecido prácticamente inalterado durante todo este tiempo – incluso después de la reunificación – sí que se ha observado una importante disminución de los acuerdos declarados de aplicación general, normalmente debido a la oposición por parte de los empresarios. Por otra parte los convenios colectivos incluyen cada vez con más frecuencia cláusulas de excepción – Öffnungsklauseln -, que permiten a las partes diferir el cumplimiento de los términos del convenio según los casos.

El salario mínimo asciende a 12,41 euros/hora desde el 1 de enero de 2024. Está previsto su aumento a 12,82 euros/hora en enero de 2025. 

El PIB per cápita de Alemania en 2023 - en términos reales PPA - fue de 35.590 € . En España fue de 25.210 €. - datos Eurostat -.

Las estadísticas de la UE otorgan a Alemania un PIB per cápita en 2022 de 117, medido en términos de PPP y siendo 100 la media de la UE-27 - Sin Reino Unido- , frente al 86 de España. En 2022 Eurostat calculaba para Alemania un coeficiente Gini del 28,8 - significando 0 la máxima igualdad y 100 la máxima desigualdad en la distribución de la renta disponible . Con este valor Alemania ocupa el puesto 15º en la UE-27. España tiene un índice de 32,0 y ocupa la 22ª posición.

En lo relativo a la distribución geográfica de la renta Alemania puede dividirse actualmente en tres grandes bloques:

a. Las regiones del Norte y Oeste, en particular Renania del Norte y Baja Sajonia, tienen una renta per cápita más o menos similar a la media alemana. Estas regiones se apoyan económicamente en los sectores más tradicionales.

b. Las regiones del centro y el sur, en particular Baden-Würtemberg y Baviera, son las regiones más ricas del país - con la excepción de la ciudad-Estado de Hamburgo, en el norte -; son las que presentan mayor dinamismo económico y su soporte económico está más basado en los servicios, el sector financiero y las nuevas tecnologías.

c. Las regiones de la antigua RDA, en el Este. Se trata de las regiones más pobres y también con menor densidad de población, que han tenido que pasar por un largo y difícil período de reconversión de una economía centralizada a una de libre mercado. Su renta per cápita es la menor de Alemania aunque la zona está dando claras muestras de reactivación desde hace algunos años, en particular la región de Sajonia y la capital, Berlín.

La privatización reciente más importante en Alemania ha sido la del banco público de la región de Schleswig-Holstein HSH Nordbank, que fue adquirido en 2018 por los inversores financieros anglosajones Cerberus y Flowers.