Según un estudio de Wood Mackenzie, una empresa de investigación y consultoría, que proporciona datos, análisis e información sobre la industria de recursos naturales, las inversiones en energía eólica e hidroeléctrica se han duplicado con respecto a 2020.
África es considerada la región más vulnerable al cambio climático, siendo responsable de 3 % de las emisiones globales. Es por ello por lo que varios países africanos se han comprometido a reducir esta cifra en el Acuerdo de París del 2015 sobre el cambio climático.
Tal y como recoge el portal Herald, en Zimbabue, a raíz de sus constantes cortes de energía, se han realizado numerosas inversiones en energía solar. En 2020, se estima que había 370 millones de consumidores privados de sistemas solares domésticos y 250 000 consumidores privados de mini redes en el África Subsahariana.
Zimbabue tiene como objetivo producir 2000 megavatios a partir de fuentes renovables para 2030, objetivo en línea con su compromiso de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero para el mismo año. Los paneles solares están disminuyendo el coste en más de un 99 % y se prevé una tendencia similar en el almacenamiento de baterías.
En análisis de Wood Mackenzie proporciona cifras que demuestran, que el segmento solar independiente de África Subsahariana ha recaudado más de 2.300 Millones de dólares de inversión a nivel corporativo desde 2010, mientras que el sector de las minirredes ha atraído 800 millones de dólares.
Los generadores diésel se han sustituido por energía solar, en el uso comercial o industrial, y ofrece una mejora de la confiabilidad, reduce el precio y descarboniza significativamente las operaciones.