Según sus declaraciones al medio norirlandés RTÉ, Connolly aseguró que Irlanda del Norte es el único lugar del mundo que tiene acceso sin restricciones al mercado único de la Unión Europea y a Reino Unido. También añadió que "para atraer la Inversión Extranjera Directa (IED) necesitamos eliminar la fricción entre Gran Bretaña e Irlanda del Norte porque vamos a seguir necesitando componentes, piezas e ingredientes que vengan de allí. Nuestra oportunidad reside en el valor añadido que podemos aportar, fabricar cosas, procesarlas y enviarlas a ambos mercados. Lo que necesitamos más que nada es estabilidad política".
La población altamente cualificada, los salarios relativamente bajos y el buen nivel de vida son atractivos para los inversores extranjeros, pero la inestabilidad política preocupa a la hora de invertir en Irlanda del Norte.
Según Connolly, lo que impide invertir es la inestabilidad política y la incertidumbre sobre si el Protocolo de Irlanda del Norte se mantendrá o no. Aunque muchos de los miembros de la comunidad empresarial ven oportunidades y posibles soluciones a los problemas, todavía no se ha visto suficiente voluntad política para que ambas partes se muevan y lo hagan realidad.
Para finalizar, el directivo argumentó que no se ha llegado al acuerdo final para el Protocolo, por lo que no se conocen sus implicaciones a largo plazo. Podría funcionar, sin embargo, en beneficio de todos y aumentar el comercio de Norte a entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda y entre Irlanda de Norte y Gran Bretaña como ya está ocurriendo.
El Gobierno necesita un plan adecuado para nivelar la inversión extranjera en el Reino Unido