Tal y como recoge Ahram Online, la decisión del Ministerio de Comercio ha sido tomada en coordinación con el Ministerio de Suministro y Comercio Interior con el objetivo de “asegurar [que] las necesidades de bienes esenciales para los ciudadanos [estén cubiertas]”. Así, desde el viernes 18 de marzo, Egipto prohibirá la exportación de trigo, habas, lentejas, pasta y cualquier tipo de harina durante tres meses.
La prohibición coincide con el esperado aumento del consumo de alimentos que se produce todos los años durante el mes de Ramadán, que comenzará a principios de abril.
El impacto de la guerra en Ucrania ha supuesto un aumento exponencial de los precios de los alimentos a nivel internacional tanto en productos energéticos como no energéticos. En Egipto el impacto del conflicto entre Rusia y Ucrania puede tener efectos muy preocupantes, ya que el país árabe importa el 80 % de su trigo de estos dos países.
No obstante, según el primer ministro Mustafá Madbouly, por el momento el aumento de los precios en los alimentos en Egipto está siendo inferior al del mercado internacional.
Los precios en Egipto han crecido un 17 %, mientras que, en el mercado internacional, un 48 %. Además, Madbouly ha asegurado que Egipto cuenta con suficientes reservas de trigo para aguantar hasta finales de 2022. Paralelamente, el Gobierno egipcio busca mercados exportadores alternativos en Europa, como Rumanía, de quien Egipto aseguró un envío de 180.000 toneladas de trigo en febrero, y fuera del continente europeo en países como Estados Unidos, Canadá, Argentina y Paraguay.