Según Australian Manufacturing, la fabricación de los trenes se desarrollará en unas nuevas instalaciones específicamente diseñadas para ello en Torbanlea, al norte de Maryborough, con un proyecto que está valorado en 239 millones de dólares australianos (155 millones de euros).
Se trata de la mayor inversión en infraestructura ferroviaria en la historia de Queensland, con la que se espera crear hasta 3000 puestos de trabajo y convertir a Central Queensland en un enclave estratégico en la cadena de suministro australiana.
Según declaraciones de la premier de Queensland, Annastacia Palaszczuk, “en la elección, comprometimos 600 millones de dólares australianos para construir 20 trenes nuevos, ahora está claro que necesitaremos trenes complementarios para apoyar el crecimiento de los próximos años”.
Por su parte, Barry O’Rourke, miembro del Parlamento de Queensland, señaló que esta inversión abriría un nuevo capítulo en la historia ferroviaria del estado, que se remonta a principios del siglo XIX, y que “sin duda atraerá a más proveedores ferroviarios a la región”.
El Programa de Expansión Ferroviaria de Queensland incluye la fabricación de 65 trenes a la vez que permite avanzar en el proyecto de Cross Rivel Rail, el primer sistema ferroviario subterráneo de Brisbane, que se completará en el periodo previo a los Juegos Olímpicos de 2032, en Brisbane.
En este contexto, tres fabricantes de trenes (Alstom, CAF y Downer Rail), compiten por el contrato existente para cubrir los 20 primeros trenes. Posteriormente, tendrán la oportunidad de participar en la licitación de los 45 trenes adicionales.
Se espera que el “proveedor preferido” de la licitación se anuncie en la segunda mitad de 2022, junto con el adjudicatario de las instalaciones de construcción de trenes en Torbanlea. Dado que el objetivo del proyecto es fomentar el empleo y la economía estatales, se establecerán requisitos mínimos de contenido local.