Según informa Food and Drink Business, el programa busca impulsar las ventas de productos alcohólicos de baja graduación y reducir el estigma relacionado con el consumo de dichas bebidas, colocando los productos en la parte delantera y pasillos centrales de las tiendas, junto con mensajes de promoción para respaldar la campaña.
Este proyecto surge a raíz de un estudio realizado por DrinkWise, el cual revela que el 31 % de los bebedores de riesgo han aumentado su consumo de alcohol desde el inicio de la pandemia. Esta tendencia contrasta con la de la mayoría de los australianos, cuyo consumo de alcohol se ha mantenido igual o ha disminuido.
Se considera bebedores de riesgo a aquellas personas que consumen diez o más bebidas estándar a la semana, o más de cuatro bebidas estándar en un día. Se encuentran principalmente en el rango de edad de los 18 a los 44 años.
El programa se iniciará en el estado de Queensland, cuyos habitantes tienen una probabilidad de beber alcohol en niveles de riesgo significativamente mayor que el promedio del país (34 % frente a 28 %). Según los organizadores, facilitar el acceso a productos de menor concentración y sin alcohol permite a los consumidores tener un mayor control sobre sus opciones de bebida.
Asimismo, el estudio desveló que se está desarrollando un nuevo estigma en torno a la reducción del consumo de alcohol dentro de dicho rango de edad. Según los resultados, el 35 % no estaba revelando a los demás que habían dejado el alcohol o que estaban bebiendo menos.
Por otro lado, el estudio destacó que las personas más jóvenes (de 18 a 44 años) tienen el doble de probabilidad de consumir opciones bajas en alcohol que las personas mayores de 45 años. En concreto, los consumidores de entre 18 y 24 años son los que tienen mayor probabilidad de realizar el cambio a estas opciones, dado que seis de cada diez buscan reducir su ingesta de alcohol.
El director ejecutivo de DrinkWise, Simon Strahan, declaró que la investigación de DrinkWise refleja el impacto positivo que los productos sin alcohol y de baja concentración pueden tener para ayudar a reducir el consumo de alcohol, “por ello, estamos trabajando con las tiendas de Dan Murphy y BWS para crear conciencia y mejorar el acceso a dichos productos”.
Esta tendencia supone una oportunidad para las empresas españolas productoras de bebidas sin alcohol o de baja graduación.
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